DESCUBRIENDO AL ELEFANTE AFRICANO

Por Alejandro Carballo
Un elefante macho africano llega a medir 3.3 m de alto y alcanzan un peso de unas 5.5 toneladas. Sus orejas alcanzan transversalmente 125 cm y cubren sus hombros. Los largos colmillos destacan más en machos que en las hembras y su comportamiento puede variar según la época o las condiciones en las que se encuentre la especie.

Los elefantes de África son los animales terrestres más grandes del planeta. superan incluso al elefante asiático, una de las características que ayuda a distinguirlos son las enormes orejas del africano, dicen que tienen forma del mapa de África, mientras que las del elefante asiático son redondas y pequeñas.

Sus orejas sirven para refrescarse cuando tienen calor, tienen la posibilidad de moverlas en diversas direcciones, con ellas también generan un tipo de comunicación entre sus iguales.

Aman el agua por tal motivo disfrutan de una ducha, cuando el calor es extenuante. Su trompa sirve para almacenar agua y luego rociarla por su cuerpo, de igual forma suelen cubrirse de tierra para proteger del sol, su gruesa piel. de esta manera crean una especie de capa que les ayuda a soportar mejor el calor.

La trompa es una extensión similar a un brazo, con la diferencia que ésta tiene muchos músculos con los cuales puede cargar delicadamente a una cría o arrancar un árbol sin mayor problema. La trompa le sirve para percibir aromas, temperaturas, para beber y para entrar en contacto con otros paquidermos.

Los colmillos son dos poderosas herramientas que le ayudan a cavar en busca de agua, con ellos arrancan también partes de árboles como cortesas o ramas para comer. Entre los machos, los colmillos son como dos enormes espadas que usan para luchar entre sí, son embargo estos pueden llegar a romperse.

En otros tiempos la caza indiscriminada menguo de sobremanera a los elefantes africanos, “la moda” era ir de Safari en busca de paquidermos, matarlos y extraerles el marfil como trofeo.

La fiebre del marfil en otros tiempos ha llevado al borde de la extinción a estos apreciados animales, en África tan sólo el siglo pasado, se registraron cientos de toneladas de marfil africano en Europa y Asia.

Todavía continua la lucha por la caza furtiva del marfil en todo el continente y con ella la batalla por sobrevivir del elefante africano.

En lo que respecta a la alimentación de este gigante, se alimentan básicamente de raíces, hierba, fruta y cortezas, sin embargo la tala de árboles y el avance de la agricultura, hacen que el elefante se abastezca de los campos que cultivan los pobladores de pequeñas comunidades.

Su dieta llega a ser de 100 kilogramos de comida al día. Por ello, un elefante en zona agrícola es un gran riesgo.

Las travesías en busca de comida los ha llevado a recorrer grandes distancias, inclusive a cruzar enormes zonas desérticas de África, se dice que estos animales duermen poco y que su necesidad de abasto los puede llevar incluso a la agresión.

Las hembras viven en manadas familiares con sus crías, mientras que los machos suelen vagar en solitario.

Las crías de elefantes son grandes desde su primer día de vida, ya suelen medir un metro de alto y pesar entre 90 y 95 kilos, la etapa de gestación dura 22 meses la más larga de los mamíferos, de ahí que la cría sea tan grande y pesada, así como también por la dimensión de este enorme mamífero.

Sin duda, tenemos el privilegio de conocer a uno de los últimos titanes del reino animal, una especie en peligro de extinción que seduce por sus cualidades físicas, por su belleza, por ser particularmente un animal lleno de historia con grandes posibilidades de ayudarnos a equilibrar la tierra, pues los estudios científicos del elefante indican que gracias a esta especie y su continuo peregrinar por las mismas rutas, se forman caminos para los ríos en épocas de lluvia, una ayuda a la naturaleza por parte de los animales para generar vida donde poco queda de ella.

Descubriendo al Elefante Africano…
The Book of Life Magazine.