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Ceci Mulas: escribir para dialogar con la muerte y vencer al olvido
Ceci Mulas, escritora mexicana y filósofa, trabaja en Dónde va la muerte cuando todo termina, una novela corta donde la fantasía se convierte en una forma de explorar la memoria, el vacío, el olvido y una de las preguntas más antiguas de la humanidad: qué ocurre cuando dejamos de existir.
Ceci Mulas, escritora mexicana y filósofa, ha encontrado en la ficción una manera de acercarse a algunas de las preguntas que la acompañan desde hace años: la muerte, el vacío, la memoria y el olvido. Su primera novela corta, Dónde va la muerte cuando todo termina, surge precisamente de esa búsqueda y de una vocación por la escritura que comenzó durante su infancia.
Hay personas que llegan a la literatura después de muchos rodeos. En el caso de Ceci, las palabras estuvieron ahí prácticamente desde el principio.
Escribía historias desde niña. A los once o doce años participó en un taller de escritura infantil en San Ángel, en la Ciudad de México, y con el tiempo decidió estudiar Filosofía movida también por una convicción que ya la acompañaba: quería escribir.
Hoy aquella vocación comienza a materializarse en una obra donde pensamiento y ficción convergen alrededor de algunos de los temas más universales de la experiencia humana.
¿Quién es Ceci Mulas?
Ceci Mulas es una filósofa y escritora mexicana interesada en explorar mediante la ficción conceptos como la muerte, el vacío, la memoria y el olvido. Su primera novela corta, Dónde va la muerte cuando todo termina, combina elementos fantásticos con preguntas filosóficas sobre la existencia y nuestra manera de relacionarnos con la muerte.
Aunque la literatura ha estado presente desde su infancia, estudiar Filosofía le permitió acercarse desde otros ángulos a aquellas ideas que posteriormente comenzarían a aparecer en sus historias.
“Yo me metí con la idea de que quiero escribir y es lo que me encanta”, recuerda.
La escritura, en ese sentido, nunca desapareció.
Su madre todavía conserva algunos de los cuentos que escribió durante la infancia. También guarda aquella recopilación realizada en el taller para niños al que asistía en San Ángel.
Volver a esos textos significa encontrarse nuevamente con una versión muy temprana de sí misma.
“Es muy bonito ver lo que pensaba un yo de niña en ese entonces”, cuenta.

¿De qué trata Dónde va la muerte cuando todo termina?
Dónde va la muerte cuando todo termina es una novela corta protagonizada por tres hermanas que desde niñas descubren que pueden ver a la muerte. A través de diferentes perspectivas, personajes y saltos temporales, la obra explora la pérdida, el vacío, la memoria y el olvido, hasta convertir a la propia muerte en uno de los personajes centrales del relato.
La novela comenzó, curiosamente, como un cuento.
Ceci terminó aquella primera historia y entonces descubrió que todavía quedaban demasiadas preguntas abiertas.
“Acabándolo dije: es que tengo más que contar que solo esta historia”.
A partir de ese momento comenzó a expandir el universo de aquellas tres hermanas y, al mismo tiempo, su propia relación con la muerte.
Una historia para relacionarse con la muerte
“Mi relación con la muerte es muy personal”, explica.
Pero su intención no consiste en aproximarse a ella desde una perspectiva exclusivamente religiosa ni desde una tradición particular.
Busca otra cosa.
Una manera de enfrentarse literariamente a aquello que le provoca fascinación y miedo.
La novela está estructurada en cuatro capítulos extensos. Inicialmente conocemos la historia desde la experiencia de una de las hermanas y de las muertes que atraviesan su vida.
Después, sin embargo, cambia la perspectiva.
La muerte comienza a observar, a pensar. y a relacionarse con los personajes.
Poco a poco, el lector descubre que quizá la historia nunca trató únicamente de las tres hermanas.
También trataba de la muerte misma.
¿Dónde nace la muerte?
Una de las preguntas más interesantes de la novela aparece cuando Ceci intenta imaginar no el final de la vida, sino el nacimiento de nuestra conciencia sobre la muerte.
¿Cuándo comprendió el ser humano que morir significaba algo más que dejar de existir físicamente?
¿Cuándo apareció el primer rito?
¿Cuándo empezamos a despedir a nuestros muertos?
Ceci se introduce en ese territorio desde una perspectiva deliberadamente universal.
Aunque reconoce que su propia identidad mexicana inevitablemente forma parte de su manera de mirar el mundo, no busca construir una representación específica de las tradiciones mexicanas alrededor de la muerte.
En cambio, le interesa el origen del rito como idea.
En algún momento, la muerte fue solamente un acontecimiento físico: algo moría y la vida continuaba.
Después apareció la conciencia.
Y con ella probablemente surgieron también el ritual, la ceremonia, la memoria y el deseo de permanecer.
“Me meto mucho en este cambio de cuándo nos hicimos conscientes de las muertes, cuándo nació el rito”, explica.
La pregunta termina adquiriendo una dimensión cultural y filosófica.
Porque posiblemente la conciencia de la muerte también explique una parte de nuestra necesidad de crear historias.

El olvido como otra forma de desaparecer
Sin embargo, durante nuestra conversación aparece un concepto quizá todavía más inquietante.
El olvido.
Para Ceci, morir no representa la única manera de desaparecer.
También existe la posibilidad de ser olvidados.
O incluso de olvidarnos de nosotros mismos.
En uno de los momentos más intensos de su novela, un personaje decide olvidar porque ya no puede sostener el peso de su propia vida.

“Olvidarte de ti mismo es perderte”, reflexiona.
De esta manera, el olvido aparece en diferentes dimensiones.
Puede ser íntimo, familiar, histórico o colectivo.
Y precisamente por ello adquiere especial importancia en una época marcada por la velocidad y lo efímero.
Vivimos rodeados de imágenes, información, acontecimientos y conversaciones que parecen desaparecer casi en el mismo momento en que ocurren.
Registramos constantemente nuestra existencia y, paradójicamente, pareciera que cada vez conservamos menos de ella.
Para Ceci, existe un contrapunto fundamental ante esa fragilidad:
la historia.
“Somos seres históricos y como personas también tenemos nuestras historias que nos marcan. No somos nada sin la historia.”
La frase podría pertenecer a una reflexión filosófica, pero también explica buena parte del corazón de su novela.
¿Cómo escribe Ceci Mulas?
El proceso creativo de Ceci Mulas comienza muchas veces frente a una página en blanco. En lugar de diseñar completamente la historia antes de escribirla, prefiere soltarse, permitir que aparezcan las ideas y descubrir posteriormente hacia dónde quieren conducirla los personajes.

Escribir desde la página en blanco
A Ceci le gusta comenzar sin demasiadas restricciones.
Sentarse.
Mirar la página vacía.
Y escribir.
“Literalmente soltarme”, explica.
Después llegan las preguntas.
¿Esto tiene sentido?
¿Le interesará a alguien?
¿Qué va a pensar la gente?
Es entonces cuando aparece otra parte de su proceso creativo: desprenderse del juicio.
“Es tu libro. Si a nadie le interesa, pues a nadie le interesa, pero a ti te interesa, entonces escríbelo”.
La afirmación puede parecer sencilla, pero contiene una decisión fundamental para cualquier creador: permitir que una obra exista antes de preguntarse cómo será recibida.
A veces, mientras escribe, tiene la sensación de que algo simplemente comienza a conducirla.
“Es como que algo te posee y te sueltas, te sueltas, te sueltas”.
No siempre aparecen grandes hallazgos.
Pero algunas veces sí.
Y ahí comienza la construcción de una historia.
Empezar por el final
Existe además una particularidad interesante en su manera de construir relatos.
A Ceci le encantan los finales.
Tanto, que con frecuencia comienza precisamente por ahí.
Primero descubre cómo termina una historia.
Después necesita averiguar cómo llegar hasta ese punto.
El final se convierte entonces en una especie de coordenada.
El resto consiste en encontrar el camino.
La libertad de la fantasía
La literatura fantástica fue una de las primeras puertas que Ceci atravesó como lectora.

Desde niña sintió fascinación por esos mundos capaces de alterar las reglas de nuestra realidad.
Sin embargo, conforme fue creciendo comenzó a percibir que a la fantasía no siempre se le concedía la misma seriedad que a otros géneros.
A veces parecía quedar reducida a una literatura para niños o a mundos imaginarios aparentemente alejados de las preocupaciones importantes.
Para ella sucede exactamente lo contrario.
“Para mí hay una libertad en la fantasía que no encontramos en otros lados”.
Aunque su propia escritura se aproxima en algunos momentos al realismo mágico más que a la fantasía épica, esa libertad continúa siendo fundamental.
La imaginación puede convertirse en una herramienta para hablar de aquello que muchas veces resulta difícil abordar desde el realismo.
La muerte.
El vacío.
La conciencia.
El olvido.
De Tolkien a una voz propia
Entre los autores que marcaron su relación con la fantasía aparece J. R. R. Tolkien.
Pero incluso dentro de esa admiración surgieron preguntas.
Al leer algunas de aquellas historias, Ceci se preguntaba dónde estaban las mujeres con las que pudiera sentirse identificada.
“¿Dónde están los personajes femeninos? ¿Dónde están las personas con las que me puedo sentir identificada? ¿Dónde puedo verme yo en esta historia?”
Esa ausencia terminó influyendo también en su propia escritura.
Sus personajes principales son mujeres.
No como una estrategia, sino como una prolongación natural de su propia manera de observar y narrar.
“Quiero escribir lo que soy también”.
Durante nuestra conversación aparece igualmente el nombre de Elena Garro y la relación entre la literatura mexicana, lo cotidiano y lo fantástico.
Ceci reconoce esa tradición, aunque insiste en que su novela busca una dimensión más universal.
México existe inevitablemente dentro de ella porque es el territorio desde el que escribe.
Pero la muerte que intenta imaginar podría aparecer en cualquier parte del mundo.
“Me lo debo a mi yo de ocho años”
Publicar una primera obra implica enfrentarse también con otro tipo de miedo.
¿Qué ocurre si nadie la lee?
¿Qué pasa si no gusta?
¿Y si todo el esfuerzo termina pasando inadvertido?
Ceci conoce esas preguntas.
Pero ha encontrado una respuesta que parece mucho más poderosa que el miedo.
“Lo hago por mí porque me lo debo a mi yo de ocho años que escribía historias infantiles”.
Escribir significa entonces cumplir una promesa.
No solamente a la persona que es ahora.
También a aquella niña que comenzó a llenar páginas cuando todavía no sabía exactamente qué significaba convertirse en escritora.

“Quiero ser escritora y si no lo intento, nunca voy a saber si lo puedo lograr o no”.
Para Ceci Mulas, escritora mexicana que comienza a construir su trayectoria literaria, publicar este primer libro representa precisamente ese salto.
Intentarlo.
Pequeños pedazos de estrellas
La escritura todavía convive con las obligaciones de la vida cotidiana.
Como ocurre con muchos creadores, existe un trabajo, horarios y responsabilidades que ocupan buena parte del día.
Pero Ceci ha encontrado una imagen especialmente hermosa para describir esos momentos reservados para aquello que verdaderamente ama.
Los llama:
“pequeños pedazos de estrellas”.

Son las horas después del trabajo.
El tiempo dedicado a escribir.
Los momentos en los que una persona recuerda que su identidad no termina en aquello que hace profesionalmente de ocho de la mañana a cinco de la tarde.
“Llenar mis tardes de pequeños momentos de estrellas, porque son momentos que me recuerdan que eso es lo que soy. No soy mi trabajo de ocho a cinco, soy más que eso”.
Puede ser una novela.
Una pintura.
Una canción.
Una investigación.
Un proyecto personal.
Cualquier cosa capaz de devolvernos a aquello que sentimos verdaderamente nuestro.
Y quizá ahí aparece una de las reflexiones más hermosas de nuestra conversación.
No abandonar lo que uno ama simplemente porque todavía no se ha convertido en una profesión.
Una novela que también quiere ser disfrutada
A pesar de las preguntas filosóficas que atraviesan Dónde va la muerte cuando todo termina, Ceci insiste en algo fundamental:
no quiere escribir un tratado.
Quiere contar una historia.
Una historia capaz de atrapar al lector.
Con personajes, misterio, diferentes perspectivas y saltos temporales.
“Quiero que sea una historia que disfrutes”.
La intención no consiste únicamente en hacer reflexionar sobre la muerte.
También quiere que el lector entre en aquel mundo, se relacione con sus personajes y encuentre sus propias interpretaciones.
De hecho, una de las experiencias que más disfruta durante esta etapa final del proceso consiste precisamente en escuchar a sus primeros lectores.
Algunos encuentran significados que ella nunca imaginó.
Otros interpretan determinados acontecimientos de maneras completamente diferentes.
Y eso le gusta.
Significa que la obra comienza a separarse de quien la escribió.
Que empieza a convertirse también en una experiencia del lector.
¿Cuándo se publicará el libro de Ceci Mulas?
Ceci Mulas se encuentra trabajando en las etapas finales de edición de Dónde va la muerte cuando todo termina. Su intención es publicar inicialmente la novela en formato digital y posteriormente desarrollar también una versión física.
Amazon y Kindle forman parte de esa primera estrategia de publicación.
Sin embargo, existe otra aspiración que le entusiasma especialmente.
Llegar a las librerías independientes.
“Quiero que me puedan encontrar en la calle, literalmente”.
También contempla disponer de ejemplares físicos que puedan adquirirse directamente a través de ella y, posteriormente, desarrollar una página web propia.
El libro todavía está construyendo su camino.
Pero la intención ya está clara:
hacerlo existir.
Ceci Mulas en breve
¿Quién es Ceci Mulas?
Ceci Mulas es una filósofa y escritora mexicana que explora mediante la ficción temas como la muerte, la memoria, el vacío y el olvido.
¿Cuál es su primera novela?
Su primera novela corta se titula Dónde va la muerte cuando todo termina.
¿De qué trata Dónde va la muerte cuando todo termina?
La historia gira alrededor de tres hermanas capaces de ver a la muerte desde niñas y evoluciona hasta convertir a la propia muerte en un personaje central.
¿Qué temas aborda la novela?
La muerte, el vacío, el olvido, la memoria, los ritos, la conciencia y nuestra relación con la historia.
¿Qué tipo de literatura escribe Ceci Mulas?
Su escritura incorpora elementos fantásticos y filosóficos y se aproxima, en algunos momentos, al realismo mágico.
¿Dónde podrá conseguirse su libro?
La autora planea publicarlo inicialmente en formato digital y posteriormente desarrollar una edición física, con la intención de llevarlo también a librerías independientes.
Este artículo será actualizado cuando Dónde va la muerte cuando todo termina tenga fecha definitiva de publicación y disponibilidad.
Escribir para no desaparecer
Quizá existe una relación inevitable entre escribir y resistirse al olvido.
Escribir significa dejar una señal.
Una historia que puede sobrevivir a quien la creó.
Una idea capaz de viajar entre diferentes personas.
Un recuerdo que encuentra otra memoria donde permanecer.
En el caso de Ceci, aquella búsqueda comenzó mucho antes de imaginar su primera novela.
Comenzó con una niña escribiendo cuentos.
Continuó con una estudiante de Filosofía fascinada por los conceptos.
Y hoy adquiere una nueva forma con Dónde va la muerte cuando todo termina.
Tal vez esa sea también una de las posibles respuestas frente al miedo a desaparecer:
seguir creando.
Dejar detrás de nosotros una historia.
Una pregunta.
Un recuerdo.
O, como ella misma los llama, esos pequeños pedazos de estrellas capaces de recordarnos, por un instante, quiénes somos.
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